Yakarta, 4 oct (EFE).- Las autoridades indonesias elevaron a 33 los menores fallecidos por la estampida ocurrida el sábado en un estadio de fútbol de Indonesia de la isla de Java, en la que murieron al menos 125 personas y más de 320 resultaron heridas.

El departamento de menores del Ministerio de Mujeres y Protección Infantil de Indonesia actualizó la cifra de menores fallecidos, previamente situada en 17.

Los menores fallecidos, con edades comprendidas entre 4 y 17 años, son 25 niños y 8 niñas, detalló el lunes Nahar, el viceministro de Protección Infantil, a la agencia de noticias indonesia Antara.

El gobierno de Indonesia se ha comprometido ha esclarecer las causas del suceso, calificado como la peor tragedia en el fútbol indonesio y unos de los peores episodios en este deporte jamás registrados en todo el mundo.

El ministro de Seguridad, Mahfud MD, anunció el lunes la formación de una comisión independiente para investigar tanto los actos de violencia cometidos por parte de los aficionados, como la actuación de los agentes de seguridad que lanzaron botes de gas lacrimógenos a las gradas, lo que pudo agravar la estampida.

La tragedia ocurrió después de que miles de aficionados del club Arema, el equipo local, irrumpieran en el campo del estadio Kanjuruhan de la ciudad de Malang tras una derrota 2-3 ante el Persebaya Surabaya y se enfrentaran a las autoridades.

Los agentes de seguridad respondieron cargando con las porras y lanzaron gas lacrimógeno en un intento de frenar los ataques, lo que hizo cundir el pánico entre los aficionados que huyeron en masa hacia las salidas del estadio.

La mayoría de las víctimas sucumbió por razones de asfixia, traumas o pisoteados, según indicaron fuentes hospitalarias y testigos.

El jefe de la Policía de Malang, Ferli Hidayat, ha sido apartado del cargo, mientras se realizan las investigaciones, y 28 agentes están siendo sometidos a examen debido a los incidentes durante el partido.

La FIFA prohíbe el uso de gases lacrimógenos en los campos de fútbol.