El entrenador Carlos «Chato» Padilla y el Victoria de La Ceiba se habían conocido en la Liga Nacional y revivieron un viejo «amor» en la Liga de Ascenso. Quizás la relación tenía intereses distintos pero los unía un mismo objetivo. El entrenador quería conseguir una oportunidad de dirigir en Primera División y los jaibos, después de cinco años, deseaban que su escudo apareciera nuevamente como equipo de Liga Nacional.

Lo consiguieron. El Chato y la Jaiba Brava son de primera. Conversamos con  el entrenador sobre sus expectativas  y el plan que tiene para darle protagonismo a los ceibeños. Le preguntamos sobre la posibilidad que Milton Núñez llegue al equipo.

¿Qué podemos esperar de su Victoria en la Liga Nacional?
Mucho esfuerzo y sacrificio.  Lo que ha caracterizado a este equipo, que es la entrega y no dar balón por perdido. También respeto para todos los rivales, pero también intentar faltarles el respeto (jugando). Somos un equipo soñador que le creemos a Dios.

Es el nuevo ascendido, pero Victoria tiene una historia detrás. No se van a sentir menos que nadie. 
Totalmente. Lo acabas de decir. Es un equipo con una trayectoria. Hay un recorrido. Ya fue campeón, ya jugó tres finales en Primera División. Ahora me toca a mí empezar mi propia historia.

¿Cómo se sintió con el ascenso? Porque ya había estado peleando con el Villanueva FC. 
Ahora meditaba algo. Estar en la Segunda División, jugar tres finales consecutivas y luego me encuentro con equipo que me vio nacer como futbolista. En Victoria logré, lo que dicen por ahí, el anillo de graduación de todo jugador, que es ser campeón. Lo digo con respeto, pero dicen que el jugador que no fue campeón, nunca se graduó.  Y mira como son las cosas de la vida, también consigo con Victoria un campeonato (como entrenador) y además, un ascenso. Y ahora será el primer equipo que me da la oportunidad para ser entrenador de Primera División ¿Cómo es la vida? Me llena de mucho humildad y un poquito de orgullo que sea en este equipo. Si lo amaba, ahora lo tengo que querer mucho más.

¿Cómo le gustaría que jugara el Victoria?
Siempre como trabajamos. Al jugador siempre le digo que no le voy a pedir algo que no le enseño. En el fútbol hay tareas, que uno va a buscar en la repetición poder automatizar un gesto técnico o una acción de un partido. Quiero un equipo aplicadito, con disciplina táctica y con actitud siempre de intentar ganar, siempre manejando las distancias y respetando al rival, pero después tenés creértela. Somos un equipo que le creemos a Dios y al trabajo.

¿Qué no le perdona a uno de los jugadores?
No sé si no perdonarlo, pero que traicione al grupo y al equipo. Nos equivocamos todos como seres humanos y cualquier jugador se puede equivocar. Pero la deslealtad no va conmigo. Me tiene que llevar a ese extremo para yo tomar una decisión. Y cuando hablo de deslealtad es que no sea profesional.

¿Habrá muchas bajas? ¿O se mantendrá la mayoría del plantel?
Desde que empezamos yo le creí a Dios en este sueño. Yo le dije a la directiva que iba a diseñar un equipo, para que cuando llegáramos al objetivo no estuviéramos como locos contratando porque no teníamos una base. Hoy tengo un equipo, vamos a buscar cinco refuerzos, que vengan a consolidar y hacer más fuerte al equipo. Prácticamente al 80% del plantel que tenemos le vamos a dar continuidad.

Saldrán algunos.
Es que el fútbol, y lo debemos entender todos, es de rendimiento y el futbolista lo tiene que entender, esto no es de que «me cae bien o somos buenos amigos». Me enseñaron que la amistad termina cuando termina el deber. Si yo no rindo, no juego.

Dice Tyson que se quiere retirar en el Victoria.
A Milton yo lo quiero mucho, este enano… Referirse a Tyson hay que tener mucho respeto por su historia, yo soy un exjugador y siempre he tenido esto de respetar a jugadores que lograron cosas importantes. Ahora también tengo que ver la realidad, y conste siempre he dicho que el balón no te pide la edad, pero en este caso creo que se me complicaría un poquito por el tema de pretemporada que voy a tener que es un poco corta, que tiene que estar físicamente bien y creo que Tyson ahorita está para divertir la vida.

Esa responsabilidad profesional que debe tener le costaría un poco. Me gustaría tener al Tyson que mete goles. Yo tengo un alto respeto por él, pero creo que en la parte física quedaría ahí… Las cosas no las puedo hacer por buena gente y buscamos gente que este en su top en la parte física.

¿No es una pieza que encajaría en lo que quiere para su equipo?
Y es más, cae como anillo al dedo en cuanto a mi filosofía, pero tengo que ser realista. El sentimiento o la razón. Debo ser muy responsable en esto con la institución. Puede que esté equivocado, pero quiero ser responsable.

¿Este tema tendría que evaluarlo?
No sé, yo pedí los cinco refuerzos y dentro de ellos no lo tengo a él, tendría que platicarlo con Tyson. Leí que había platicado con los directivos, pero ellos no pueden decidirlo, tanto yo respeto los directivos, como ellos me han respetado. Mantenemos esa sinergia. En la sede comemos hasta pastelitos. Hay química.

¿Está listo? Hay un mundo de diferencia entre el Ascenso y la Primera División.
Tengo 10 temporadas dirigiendo en Segunda División, pero jugué 15 temporadas en primera, estuve ocho años en Marathón. La conozco muy bien. Sé cuáles son sus debilidades y cuáles son sus virtudes. Sé los quilombos que pasan en la primera. Que los equipos no pagan y los directivos apagan el celular. El jugador queda viendo dónde consigue mil pesos ¿A mí quién me va a engañar en Primera División? Por lo mismo estoy tratando de ser muy responsable en cuidar la parte de la salud económica del equipo. Un jugador no entrenará bien si no le han pagado. Vamos a traer jugadores que se les pueda pagar.