La grandeza del Manchester United a pesar del equipazo que tiene está por los suelos. Un tal Ole Gunnar Solskjaer, quien ahora funge como entrenador de este equipo es uno de los grandes culpables donde en el campo tampoco se salva ninguno.

La goleada que recibieron en el “Teatro de los Sueños” será inolvidable principalmente para la plana administrativa que vio con impotencia como su equipo se comía cuatro goles en la primera parte, la cara de Sir Alex Fergusson en la grada también era un poema, como un resumen de todo lo que se vive en la casa de los “diablos rojos”

El primer gol fue definido por Naby Keita quien definió una acción de desdoble donde se encontraron tres atacantes contra dos defensores y prevalecieron los ex campeones de Europa. Y allí comenzaba la pesadilla.

El segundo fue de Diogo Jota que llegó a cerrar un pase que le llegó desde su derecha no sin antes que de forma ridícula chocaran dos defensores del United.

LA FIESTA DE MO

De allí para allá llegó el recital del egipcio Mohamed Salah que anotó el tercero a los 38’ y en tiempo agregado de la primera parte conectó disparo que se fue por la parte inferior derecha de un De Gea que hacía rabietas viendo la negligencia de su zona defensiva.

El quinto de la noche, el tercero del africano fue a los seis minutos del segundo tiempo tras recoger un pase al espacio y con calma superó el achique del portero español para certificar una goleada que debería significar la salida de Solskjaer de la dirección técnica del ManUtd