Hay partidos en los que no te sale una y fue justamente lo que le pasó este sábado al Manchester City. Aunque dependiendo de otros resultados, arrancó su partido contra Crystal Palace con la chance de treparse a lo más alto de la Premier League, pero lo terminó con una dura derrota 2-0 en casa, con un hombre menos todo el ST y encima lo embocó un Gallagher, un apellido que es sinónimo de los Ciudadanos.

Wilfred Zaha puso el 1-0 apenas superados los 5 minutos de juego y al City se le hizo cuesta arriba de entrada. Y en la última jugada del PT, Aymeric Laporte vio la roja de forma directa. Claro que los de Guardiola siguieron intentando, pero nunca pudieron hacerse del control del partido. Y cuando parecía que finalmente se iluminaban, apareció el VAR para marcar un offside y anular el empate de Gabriel Jesus.

La buena noticia para el City, al menos, tuvo que ver con el empate del Liverpool (2-2 con Brighton), que no se escapó en la tabla, pero el que no falló fue el líder Chelsea, gran ganador de la jornada con su 3-0 al Newcastle: ahora les lleva tres de ventaja a los de Klopp y cinco a Guardiola y compañía.