Luque (Paraguay), 27 mar (EFE).-. La Conmebol, el ente rector del fútbol en Sudamérica, se vistió de gala este lunes para rendir un homenaje a la selección de Argentina, comandada por Lionel Messi, por la copa del mundo que conquistaron en diciembre pasado en Catar.

El Centro de Convenciones de la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) fue el escenario para «La Noche de las Estrellas», un acto que congregó a los futbolistas y personalidades del deporte rey en la región.

La Albiceleste llegó a Paraguay en medio de la expectativa de centenares de hinchas que aspiraban a saludar a sus ídolos, pero que debieron conformarse con observar el paso de una caravana de tres autobuses negros fuertemente custodiados que trasladaron a los jugadores y el equipo técnico hasta el lugar de la ceremonia.

«Les doy la bienvenida a la casa del fútbol sudamericano, a la casa de ustedes, que casualmente es la capital del fútbol del mundo», dijo el presidente de la Conmebol, Alejandro Domínguez, en su discurso.

Domínguez, quien pidió ser el vocero de la gente, dedicó trinos y palabras sentidas a la selección campeona, que llegó ataviada con ropa deportiva con los colores albiceleste.

«Lo que ustedes en todo momento hicieron es mostrar humildad», agregó Domínguez, para quien el último partido del Mundial de Qatar fue entre la selección de Francia contra la del «resto del mundo».

«Eran y son nuestra, de todos, nuestra selección», sostuvo dirigiéndose a los homenajeados.

PREMIOS

El acto, que arrancó con imágenes de videos, un juego de luces y la interpretación en vivo de violines, se concentró principalmente en una serie de obsequios que la Conmebol entregó a los campeones y al presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), Claudio Fabián ‘Chiqui’ Tapia.

Los protagonistas fueron, sin embargo, hinchas cuyas celebraciones durante la copa del mundo se hicieron virales y quienes por momentos hicieron emocionar a sus jugadores con sus palabras desde el escenario.

«Nos representaron mejor que muchas personas en los últimos siglos en nuestro país», dijo Fernando Romero, cuya canción «Muchachos» se convirtió en un himno de los argentinos durante el Mundial.

También se vieron lágrimas entre los campeones durante la intervención de José, un niño de 12 años de la localidad argentina de Embarcación. «Yo hasta que sea grande lo llevaré guardado en mi vida este momento», afirmó llorando de emoción el pequeño.

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