Se fue de la Copa Oro la selección de El salvador, pero se fue como gigante. Mostrando coraje y pundonor, se fue el pulgarcito de Centroamérica, pero dio una batalla descomunal. Catar ganó 3-2 y es el primer semifinalista del torneo.

El partido comenzó muy fácil para los asiáticos, que a los ocho minutos ya ganaban 2-0 con tantos de Almoez Ali y Abdulaziz Hatem. Dos balazos de agua fría para El Salvador. Y en el segundo tiempo recibió un nuevo mazazo de Almoez al minuto 55.

Lo más fácil era pensar que el partido estaba liquidado. Catar dominaba a placer, pero en la última media hora de juego apareció la rebeldía salvadoreña. Dos tantos de Joaquín Rivas a los minutos 63 y 66, pusieron el juego a tiro de empate.

El conjunto guanaco se fue encima de un equipo catarí aturdido. Sorprendido por la reacción de un equipo valiente y disciplinado. Definido en su plan de juego. El Salvador pudo igualar en reiteradas ocasiones, incluso se anuló una jugada que terminó en gol por un fuera de juego apretadísimo que no fue revisado en el VAR.

Se fueron los salvadoreños, pero demostraron que son un equipo de cuidado para la eliminatoria rumbo a Catar. Demostraron que son un equipo valiente.