Max Verstappen (Red Bull) logró una gran victoria en el Gran Premio de Italia de Fórmula 1 en la fecha 16 de la temporada y sigue consolidando su liderazgo en el Campeonato Mundial. El neerlandés partió séptimo, pero hizo un gran avance en el inicio y luego mantuvo el ritmo cuando lideró. Se llevó el triunfo en el Autódromo de Monza, que cumplió 100 años y apagó el carnaval de Ferrari pues Charles Leclerc cuya estrategia a dos detenciones le impidió vencer en el “Templo de la Velocidad”, en una carrera que se terminó con el auto de seguridad en pista.

El monegasco hizo una buena partida y defendió su primera colocación sobre George Russell (Mercedes), quien largó segundo. Detrás, Verstappen ganó cuatro posiciones en las dos primeras vueltas y se ubicó tercero. En la quinta ronda, Max dio cuenta de Russell. Los tres primeros largaron con gomas de compuesto blando, las que mejor agarre tienen, pero que más rápido de degradan.

En el giro 12 Sebastian Vettel (Aston Martin) abandonó y los comisarios deportivos determinaron el auto de seguridad virtual. La carrera fue neutralizada y Leclerc ingresó en los boxes para su primera parada y le colocaron neumáticos medios. Charles salió tercero y Verstappen heredó la punta.

Aunque en ese momento el piloto que se lució fue Carlos Sainz, quien arrancó 18° y avanzó hasta la cuarta posición. El español también mostró el potencial con su Ferrari.

En la vuelta 24 Russell efectuó su detención (gomas duras) y Leclerc quedó segundo en la competencia. Dos rondas más tarde (mitad de carrera) Verstappen hizo lo propio, pero le pusieron neumáticos medios y regresó a la pista en la segunda posición. Leclerc quedó como líder de la carrera.

Verstappen, con gomas más frescas, comenzó a reducirle a Leclerc y pasó de los 10 segundos de diferencia en la vuelta 27 a 7,3 luego de tres rondas. La presión del neerlandés obligó a una segunda detención de Leclerc que optó por gomas blandas. Volvió a pista segundo, a 19 segundos de Verstappen, que regresó a la punta.

Leclerc tuvo una misión imposible que fue reducirle un segundo por vuelta a Verstappen, quien mantuvo un buen ritmo adelante y de hecho llevó la diferencia a 20 segundos en el giro 37, a 16 del final.

Con el correr de las vueltas Leclerc no pudo achicar la diferencia con Verstappen, que ingresó en el giro 49 a poner gomas blandas (nuevas) ante la neutralización por el abandono de Daniel Ricciardo, cuyo McLaren quedó en una posición peligrosa. Leclerc también entró a los boxes (neumáticos blandos, pero usados). El coche del australiano no llegó a retirarse y la carrera se terminó con el auto de seguridad en la pista. La Federación Internacional del Automóvil (FIA) debería cambiar el reglamento para permitir al menos una vuelta extra a velocidad luego de una neutralización.

Verstappen plasmó su undécimo triunfo en la temporada y se sigue alejando en la punta del campeonato. El podio lo completaron Leclerc y Russell.

Gran labor de Nick de Vries, a quien llamaron a último momento para reemplazar en Williams a Alex Albon, quien fue operado de apendicitis. El neerlandés fue elegido por los fanáticos como “Piloto del Día”, terminó noveno y ganó dos puntos para el histórico equipo de Grove.

Fue la última carrera en Europa y el calendario ingresará en su nueva incursión asiática, con dos retornos: el 2 de octubre se correrá en Singapur y el 9, en Japón, en el emblemático Autódromo de Suzuka. Luego de estos eventos quedarán cuatro fechas y todo se encamina a que en esta recta final Verstappen plasmará el bicampeonato.