El Inter Miami goleó este sábado 5-0 al Orlando City en el derbi de Florida con los dos primeros goles de Luis Suárez en la MLS y otro doblete de Lionel Messi.

El astro argentino se aupó a lo más alto de la tabla de artilleros de la liga norteamericana (MLS) con tres dianas, las mismos que el belga Christian Benteke (DC United).

El Inter, que lidera la Conferencia Este con siete puntos en tres partidos, le regaló un festín de goles y juego a su afición en el Chase Stadium, en Fort Lauderdale, frente a una versión muy débil de Orlando, que contó con el debut en la Liga del veterano delantero colombiano Luis Muriel.

Tras dos partidos con la pólvora mojada, Suárez se reivindicó a lo grande con dos tempranos goles en los minutos 4 y 11 en combinaciones con el alemán Julian Gressel, otro de los fichajes del año del Inter, y completó su exhibición repartiendo dos asistencias.

«Fue un desahogo, una felicidad. Contento de poder ayudar al equipo, que es lo que uno siempre quiere», declaró el delantero uruguayo, de 37 años.

El exariete del Liverpool y Barcelona cumplió puntual con la tradición de marcar en clásicos que ha adornado su carrera, en la que ha competido en seis ligas distintas (Uruguay, Países Bajos, Inglaterra, España, Brasil y la MLS).

«En esta clase de partido la satisfacción es doble porque son los partidos que uno quiere ganar», subrayó.

‘El Pistolero’ tuvo la oportunidad de completar el ‘hat-trick’ en un mano a mano ante el arquero peruano Pedro Gallese, pero prefirió cederle generosamente la pelota al finlandés Robert Taylor para que anotara a puerta vacía en el minuto 29.

Messi, que había lanzado una falta al palo en la primera mitad, completó la paliza con dos dianas de bella factura en el 57 y 62.

El primer gol se originó con una aparición por la izquierda del español Jordi Alba que, tras una pared con Suárez, superó a Gallese con un toque por arriba. El zaguero Robin Jannson alcanzó a despejar la pelota a la desesperada al palo y Messi, que llegaba por detrás, sólo necesitó de un control con el pecho para empujarla a la red.

Messi y Suárez se intercambiaron después sus tradicionales roles en una jugada en que el uruguayo envió un milimétrico centro que el argentino cabeceó de forma exquisita al palo contrario.

«Estoy muy feliz por él, que haya podido convertir», declaró Messi sobre su amigo y ex socio en el Barcelona. «Igual estábamos tranquilos, sabemos lo que es Luis y lo que es capaz de hacer, todo el mundo lo sabe».

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