Para eso son los amistosos, dirán aquellos que restan importancia al resultado de los amistosos. No obstante, en el caso de México, se trata de una constante que se ha visto desde la eliminatoria: falta contundencia y jerarquía.

La selección de México perdió su último partido amistoso antes del Mundial contra un equipo que no está en la Copa del Mundo.

Empezó perdiendo, pese a que su dominio con la pelota era indiscutible. Empató rápido, pero faltando menos de diez minutos para el pitazo final Suecia marcó el segundo gol.

El equipo dirigido por Jan Andersson hizo dos tiros al arco, dos goles. Y eso le bastó para sellar el triunfo.

México, por su parte, disparó ocho veces al arco, marcó un gol y dos pelotas dieron en el palo.

El equipo del “Tata” Martino tendrá que mejorar su defensa, su contundencia, si quiere aspirar a algo en un grupo cuya cabeza de serie es Argentina. Sus rivales a vencer, sin contar a Messi y compañía, no representan en el papel mayor amenaza que Suecia: Arabia Saudita y Polonia.