André Silva y un Otávio de estreno y con estrella sirvieron a Portugal para encontrar este sábado una fórmula ganadora sin la presencia de Cristiano ante Catar, contra la que ensayó en un amistoso que sirve para calentar motores antes de continuar su clasificación para el Mundial de 2022.

Los de Fernando Santos afrontaban en Hungría un partido que se veía como campo de pruebas para los lusos, que saben que no contarán con su máxima estrella el próximo martes en el encuentro de clasificación ante Azerbaiyán, y también para los propios cataríes, comandados por el español Félix Sánchez.