Las jugadoras de las selecciones femeninas de fútbol de Gran Bretaña, Chile, Estados Unidos, Suecia, y Nueva Zelanda hincaron la rodilla en el césped antes de comenzar este miércoles sus respectivos partidos en los Juegos Olímpicos de Tokio como señal de protesta contra el racismo.

Esto fue posible gracias a que el Comité Olímpico Internacional (COI) permitió que los atletas hagan expresiones de tipo político, solidario o social en el terreno de juego, siempre que se dé antes del inicio de la competición o su presentación.