Roberto Mancini ha puesta a Italia nuevamente en la pelea por un título. Ha ofrecido su mejor cara en esta Eurocopa. Se encuentra a un partido de ganarla y cuando le preguntaron cómo estaba: “No estoy nervioso”, respondió.

El seleccionador sabe que esta final es llamado de la historia: “Probablemente sea una  (noche) de las más importantes de mi carrera”, subrayó, consciente de que en juego está el trono continental. Enfrente espera Inglaterra, que tampoco quiere pasar por alto la oportunidad que se le presenta por jugar en Wembley. Es la primera vez de los ingleses en una final de la euro.

El preparador italiano está familiarizado con el talento inglés: “Es un gran equipo. Con sus suplentes también hubieran podido llegar a la final”, opinó Mancini.

Su equipo necesita mantener la calma de cara a una final en la que juega frente a la anfitriona: “También vamos a escuchar a nuestra afición, aunque de todos modos tenemos que ocuparnos de lo que ocurre en el terreno de juego”, apuntó el seleccionador, al que no le quita el sueño el apoyo que pueda tener su rival.

Mancini pide un esfuerzo más a sus muchachos: “Todos han dado más del 100%. Queda un paso más y hay que disfrutarlo porque se acaba la temporada y nos vamos de vacaciones”,  dijo.

“No queremos variar nuestro estilo. España nos limitó e hizo un gran trabajo para quitarnos la pelota, pero intentaremos repetir aquellas cosas que nos han llevado hasta Wembley”, prometió.

Después de tres años al cargo de la selección, a Mancini se le presenta una ocasión de oro para pasar a la historia. Tras el triunfo en la Eurocopa de 1968, Italia quiere recuperar la corona.