Tener un pacto con el diablo. Una maldición, algo sobrenatural. Esa fue la única forma de frenar a las Águilas. Toluca le puso en estate quieto a la aplanadora amarilla.

Los 14 juegos invictos del América se fueron literalmente al diablo. Eso no es lo peor, los azulcremas están tocados anímicamente y está latente la posibilidad de despedirse de la fase final. La ilusión de un nuevo título comenzó a pulverizarse en el infierno.

Sin embargo, América anotó y recobró los signos vitales. Las Águilas iniciaron a resurgir como el ave fénix. En su nido es otra historia.

América jugó mal mucho tiempo. Eso pasó. Los azulcremas quisieron hacer lo de siempre, atacar, no dejar que su rival respirara, hacerles daño. El plan estaba ejecutándose, Álvaro Fidalgo y Henry Martín insistentes enfrente, Alejandro Zendejas mostrándose a Gerardo Martino que estuvo en las gradas. Los Diablos Rojos agazapados, la intensidad de los amarillos los metió en su territorio. Todo iba bien, pero… Memo Ochoa falló.

El portero azulcrema titubeó en una salida, chocó con Carlos González y el balón quedó suelto. Haret Ortega llegó para empujarlo. El canterano azulcrema tiene una facilidad inexplicable para marcarle a su anterior equipo.

Luego de eso América se desmoronó, como si el gol les hubiera provocado amnesia, nadie conectó, todo el equipo falló pases fáciles. Álvaro Fidalgo y Diego Valdés siempre son los más pensantes y erraron muchos de sus tiros o servicios.

El estado de shock se alargó. Emilio Lara tuvo una segunda desconcentración en la Liguilla. El Pelón no le regresó bien un balón a Ochoa, Meneses se lo quitó y Lara en su intento de reponerse trompicó al Takeshi. Marco Ortiz señaló de inmediato el punto penal.

La gente pidió que Tiago Volpi tirara el castigo tras el gol que le marcó el portero al Querétaro en la última jornada. Eso no sucedió. Leo Fernández tomó la bola y con un tiro potente superó a Ochoa.

América quedó exhibido, tocado. El desplome era real.
Fernando Orti
z tuvo que mover las piezas de su rompecabezas para tener una reacción. Roger Martínez y Brian Rodríguez fueron los elegidos para despertar a los amarillos.

América se volcó adelante. Toluca tuvo una desconcentración, Lara llegó como bólido en el lado derecho del área y con un potente disparo lavó su error en el segundo tanto escarlata.

América recobró la vida. Buscó el empate, Álvaro Fidalgo casi lo consigue en la agonía del juego, pero Toluca como pudo no permitió el otro tanto azulcrema.
La serie quedó abierta, expectante. El estadio Azteca va a recibir a dos equipos que quieren más goles y el pase a la final.