Con desconsuelo, por la certificación del descenso a Segunda anunciado jornadas atrás, pero con la deportividad que dicta la tradición, el Granada puso en escena el típico pasillo al campeón, el Real Madrid, que cumplió su particular expediente con una goleada sin la relevancia que tuvo el triunfo del Villarreal ante el Sevilla (3-2) o la del Mallorca contra el Las Palmas (1-0).

El Real Madrid se dio una fiesta en pleno funeral granadino. El Villarreal acelera hacia Europa y el Mallorca apuntala la salvación mientras el Athletic, distanciado de los puestos de Liga de Campeones, saborea jornada a jornada su éxito en la Copa del Rey y aprovecha el tramo final del ejercicio para festejar y premiar. Hubo pasillo en San Mamés. Fue el día de Raúl García.

El Nuevo Los Cármenes recibió en estado de ebullición, agitado por el descontento de la grada por la pérdida de la categoría, al flamante campeón que este sábado ha empezado a pasear su éxito liguero y que ha alargado su dicha con el acceso a la final de la Liga de Campeones. En contra de lo que es habitual en una visita tan esperada, excepcional, el seguidor tiró de resignación para asumir la realidad del descenso justo con la llegada de un rival desatado que, plagado de suplente, no aflojó.

Y es que los menos habituales, los secundarios del Real Madrid, se reivindican en cuanto tienen minutos. ocurrió en Granada donde solo jugó de inicio Antonio Rudiger respecto al once inicial ante el Bayern. No es novedad que Brahim Díaz, Arda Guler, Fran García, Dani Ceballos o Joselu tiren de repertorio para hacerse notar. Y en ellos estuvo la goleada ante un contrario que tiró de orgullo y que mantuvo el tipo los primeros minutos, cuando alargó el pulso y quiso poner a prueba el estado de Thibaut Courtois para el que, igual que para Eder Militao, este y los partidos que quedan, cuentan.

Aguantó el Granada, descendido matemáticamente desde antes de empezar después de que el Mallorca ganara al Las Palmas, lo que tardó en llegar el primer gol del campeón, sellado por Fran García cerca del descanso, poco antes de que Arda Guler hiciera el segundo casi de camino a los vestuarios. En la segunda parte, irrumpió Brahim, que hizo el tercero y el cuarto.

“Las sensaciones son buenas porque todos los jugadores compiten, todos muestran calidad y juegan como equipo, y van mejorando (Thibaut) Courtois y (Eder) Militao. Quiero llegar con toda la plantilla a tope”, dijo en conferencia de prensa Ancelotti tras la goleada conseguida en el Nuevo Los Cármenes.

EL VILLARREAL ACELERA A EUROPA

En un final de partido frenético, con una confianza ciega en sus posibilidades y un acoso permanente, insistente, a la portería de Orjan Nyland, el Villarreal encontró el premio a última hora, con un gol del noruego Alexander Sortloth en la última jugada, en el minuto final de la prolongación, y alargó el sueño europeo con un triunfo que, además, entierra la buena racha del Sevilla (3-2).

Fue un pulso en toda regla la del estadio de La Cerámica frente un adversario que no llega a tiempo al objetivo continental pero que pretende acabar el curso en la posición más aseada posible después de unos meses de zozobra.

El final en La Cerámica fue de locura. Con penaltis y goles anulados por el VAR, que terminó por premiar la fe y la pegada del submarino amarillo que se llevó un duelo repleto de alternativas, suspense y ocasiones de gol. Youssef En-Nesyri adelantó dos veces al Sevilla. Sortloth y Yerson Mosquera respondieron. Y en el 97, repitió el atacante noruego que firmó el gol de la victoria.

“Ganar es lo que más te ayuda porque es para lo que juegas, pero si no hubiéramos ganado no hubiéramos estado descontentos ni con el juego ni con el nivel competitivo”, comentó Marcelino García Toral. Quique sánchez se quejó del gol local. «Fue una falta clarísima” del delantero noruego a un defensor sevillista, “al que empuja con los dos brazos”.

Se coloca el Villarreal en puertas de la zona europea. A cuatro puntos del Betis, que marca la Liga Conferencia, y que el domingo recibe al Almería.

EL MALLORCA, RESPIRA

El Mallorca está a un paso de asegurar la permanencia tras derrotar a la UD Las Palmas (1-0) con un gol del defensa uruguayo Gío González en la primera parte de un choque que el equipo del mexicano Javier Aguirre tuvo bajo control, pero en el que acabó sufriendo.

La victoria mallorquinista, que condenó al Granada al descenso antes del partido ante el Real Madrid, obliga al conjunto grancanario a tener que seguir remando para salvarse de manera matemática. El primer triunfo del Mallorca desde marzo puede llegar a tener un valor doble si el Cádiz pierde o empata ante el Getafe. De paso, agrava la racha del Las Palmas, que encadenó su octava derrota consecutiva en SonMoix.

«Después de la Copa (el Mallorca perdió la final ante el Athletic Club de Bilbao en la tanda de penaltis) nos vino el Real Madrid, Sevilla, Cádiz y Atlético de Madrid. Fue una resaca copera, un ‘Tourmalet’ del que nos ha costado recuperarnos. Estábamos anímicamente lastimados, no pudimos con la presión y el desgaste. La victoria de hoy supone un refuerzo moral», explicó Javier Aguirre que se distancia del antepenúltimo lugar en nueve puntos.

VILLALIBRE SALVA LA FIESTA

Un gol de Asier Villalibre en la última jugada del partido evitó la derrota del Athletic y el triunfo del Osasuna en San Mamés en una jornada festiva, preparada para homenajear a Raúl García, jugador del conjunto vasco, exfutbolista del Osasuna que al final de temporada ha anunciado su marcha.

Agota sus opciones el cuadro de Ernesto Valverde de llegar a tiempo a la cuarta plaza y jugar la Liga de Campeones. Pero la igualada es un paso atrás en sus intenciones.

fue el ‘otro’ Raúl García, de Haro, el que con un doblete puso en ventaja clara a los visitantes. Pero un gol de Iñaki Williams y el postrero de Villalibre pusieron el empate final en un día de fiesta que arrancó con pasillo para el futbolista navarro y que terminó con un punto para cada equipo.

Deja tu comentario