El exjefe del fútbol español Luis Rubiales fue encontrado culpable de agresión sexual y condenado a pagar una multa de $11,300 por el beso que le impuso a la jugadora Jenni Hermoso, una pena muy por debajo de lo que pedía la Fiscalía.
El expresidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) realizó “de forma sorpresiva un acto que atenta contra la libertad sexual de otra persona, sin consentimiento de la agredida”, estimó el juez José Manuel Fernández-Prieto, quien sin embargo absolvió a Rubiales del otro delito por el que se le juzgó, coacciones.
La acción de dar un beso en la boca a una mujer “no es la forma normal de saludar a las personas con quienes no se mantiene una relación de afectividad”, subrayó el magistrado.
Por su conducta, le impuso a Rubiales la multa de 10,800 euros, además de prohibirle acercarse a Hermoso a menos de 200 metros ni comunicarse con ella durante un año.
La pena es muy inferior a la que solicitaba la Fiscalía, que pedía dos años y medio de prisión: un año por agresión sexual y un año y medio por las presiones ejercidas sobre la jugadora para minimizar el gesto.
Plena credibilidad
En su decisión, el juez atribuye “plena credibilidad” al testimonio de Hermoso, quien durante el juicio celebrado del 3 al 14 de febrero reafirmó que nunca dio consentimiento a Rubiales para que la besara en la boca tras el triunfo de las españolas en el Mundial femenino, el 20 de agosto de 2023 en Australia.
Para justificar su sentencia, Fernández-Prieto subraya que la agresión sexual juzgada aun “siendo siempre reprochable, es encuadrable dentro de las de menor intensidad (…) del Código Penal, al no mediar violencia ni intimidación”.
Asimismo, el juez consideró que no quedó probado que hubiera coacciones, ya que no existió violencia o intimidación, requisitos indispensables para considerar este tipo penal.
“Cuando no hay consentimiento hay agresión y eso es lo que certifica el juez en esta sentencia”, escribió la ministra española de Igualdad, Ana Redondo, en X tras conocer la decisión. “La palabra de la víctima se respeta, tal como marca la ley, y no debe cuestionarse”, agregó.
El sindicato Asociación de Futbolistas Españoles celebró “una sentencia histórica que marca un precedente en la justicia de nuestro país”.
“Me parece acertada la condena por agresión sexual. Lo que me parece algo llamativo, raro, (es) que no haya condena por las coacciones”, opinó en rueda de prensa la jugadora Irene Paredes, compañera de Hermoso en la selección y quien declaró a su favor en el juicio.
Erigida en símbolo de la lucha contra el sexismo en el deporte, Hermoso reiteró ante el juez durante su declaración en el juicio que aquel beso nunca debió ocurrir, que no lo autorizó y que se sintió “poco respetada”.
La goleadora de la selección española, y actual delantera del Tigres mexicano, relató las “incontables” veces que le pidieron desde la RFEF que se pronunciara para quitarle importancia al escándalo.
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